Conservar galletas caseras

Quienes amamos la repostería somos conscientes de que, en muchas ocasiones, nos pasamos mucho en lo que a cantidades de dulces se refiere. Nos lanzamos a hacer unas cuantas galletitas y cuando paramos para comprobar nuestra obra vemos que tenemos cincuenta galletas en nuestras manos. Una cantidad que bajo ningún concepto podemos ni debemos comernos de un atracón. La pregunta entonces es: ¿cómo conservar galletas caseras para que nos duren mucho más? En el artículo de hoy responderemos a esa pregunta.
 
 

Cómo conservar galletas caseras

¿Vas a preparar galletas? En otro de nuestros artículos explicamos cuáles son los productos indispensables para preparar galletas. Estamos seguros de que nos hiciste caso. El problema es que probablemente hagas más galletas de las que puedes comerte tú solo. Y sí, tienes pensado tenerlas ahí para cuando vengan varios amigos a visitarte. ¿Pero cómo guardar esas galletas caseras para que cuando las prueben tus amigos estén tan buenas como en el momento en que las terminaste de preparar? Muchas personas cometen errores.
 
El primer de ellos tiene que ver con la duración de las galletas. Algunos piensan que deberían tirarlas tras un par de días y otros piensan que pueden aguantar cinco meses siendo comestibles. Pero ambos representan dos extremos. En realidad, las galletas pueden comerse durante los dos primeros meses de preparación. Sin embargo, y como es lógico, pierden propiedades a partir de algún momento. En el caso de las galletas tiene lugar a partir de la segunda semana. Conservar las galletas caseras más deteriora su olor y su sabor.
 
Ahora que sabemos cuanto guardarlas vayamos a la cuestión principal: cómo conservar galletas caseras. En ese sentido, podemos utilizar varios componentes para hacerlo. Desde latas para galletas hasta cajas hechas con plástico. Lo importante es que se traten siempre de recipientes herméticos para que no entren oxígeno y microorganismos dentro. Además, recomendamos colocar papel de hornear entre galleta y galleta. De esa manera podemos proteger unas de otras en caso de que alguna se deteriore con anterioridad.
 
 

Cómo guardar galletas caseras

Otro truco muy importante a la hora de conservar galletas caseras es permitir que se enfrien previamente. Es un paso fundamental para que estas no retengan la humedad y acaben blandas. Aunque el sabor podría quedar impoluto, la textura quedaría seriamente afectada. Y ambas son cualidades esenciales de cualquiera de los dulces que preparamos en repostería. Así que ya lo sabes: antes de almacenar tus galletas asegúrate de que han tenido tiempo suficiente para enfriarse. Eso sí, no las dejes más tiempo fuera del necesario.
 
Este consejo sirve tanto para guardar las galletas en recipientes herméticos a temperatura ambiente como para congelarlas. Porque sí, ¡también tienes la posibilidad de congelar tus galletas caseras! Guardadas en un recipiente hermético, las galletas ya horneadas pueden conservarse durante al menos tres meses dentro del congelador. Cuando quieras consumirlas solo tendrás que sacarlas, dejarlas descongelar y disfrutarlas como si estuvieran recién hechas. Una manera estupenda de conservar galletas caseras.
 
Como recomendación adicional, deberías colocar las galletas en bolsitas individuales dentro del recipiente hermético. Es una manera adicional de protegerlas. Ah, y si tienes muchísima prisa por comértelas cuando las saques del congelador siempre puedes descongelarlas en el horno a ciento cincuenta grados. Ahora que ya sabes cómo guardar galletas caseras puedes preparar más cantidad de la que puedes comerte. Por otro lado, te recordamos nuestro divertido post acerca de cómo pintar galletas. ¡Disfrútalo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>