Tarta Frozen fondant

 

Buenos días!!!

Esta semana os traigo una tarta de fondant Frozen, que hacía tiempo que no ponía ninguna en el blog. Hoy se trata de una tarta muy especial, la tarta del segundo cumpleaños de la hija de nuestra amiga Vane. El año pasado le hicimos una tarta de fondant con temática de Minnie Mouse, la podéis ver en este enlace. Este año la temática ha sido Frozen. A Vane le gusta buscar ideas por internet, y luego pedirnos una mezcla de todo lo que le gusta de cada una. Lo cual no es fácil porque tantas cosas diferentes es complicado encajarlas en una sola tarta y que queden bien, pero bueno, intenté poner todo lo que pidió intentando buscar el mejor resultado.

Los sabores que eligió para la tarta fueron chocolate negro con relleno de chocolate blanco, que delicia de sabores!! Yo opté por una ganaché en vez de una buttercream. Esta combinación ya la he hecho muchas veces así que no os vuelvo a poner la receta, la tenéis en este enlace.

Ahora os voy a contar como fui haciendo esta tarta paso a paso.

La tarta tenía que tener dos plantas. Así que utilicé dos moldes de diferentes tamaños. Hice dos bizcochos de cada tamaño para que la tarta quedara alta. Y un quinto bizcocho más grande para modelar la escalera que bordeará la tarta.

 

 

Con los cuatro bizcochos listos y nivelados con una lira procedí a modelar la escalera. Para ello empecé cortando el bizcocho como si fuera una espiral. Con esto conseguí la forma para bordear la tarta, hasta ahí sin problemas. Pero claro, la escalera va subiendo y el bizcocho siempre tiene la misma altura, por lo que hay que ir apilando trozos de bizcocho desde la base hasta la altura de la escalera. Una vez conseguida que el bizcocho que hará de escalera bordee la tarta hay que hacer los escalones, con paciencia y un cuchillo vamos cortando trocitos de bizcocho hasta que parezca una escalera de verdad.

Cuando tuve la forma lista rellené los bizcochos y los cubrí con la ganaché de chocolate blanco y lo dejé enfriar para que endurezca y se pueda alisar con una espátula para que no queden bultos. Una vez tengamos este paso listo podemos cubrir la tarta con fondant, en mi caso azul clarito.

Como no me gustaba el tono de azul que tenía, decidí mezclarlo con blanco para conseguir un tono más acorde a lo que yo buscaba.

Antes que nada vamos a forrar la base plata con fondant blanco, para que parezca nieve. Así ya podemos poner la tarta encima.

Y es hora de empezar con las pequeñas decoraciones. La escalera la forré con fondant azul lo que es la parte de los escalones, y todo el lateral lo llené de triangulos blancos de diferentes tamaños que simulaban hielo. Este paso creo que es el que más tiempo me llevó, cortar muchísimos triangulitos de diferentes tamaños y cuadrarlos para que encajasen entre ellos.

Por otro lado para el frontal de la tarta hice el nombre, Ainhoa. Corté un marco de fondant blanco con un cortador para hacer el fondo. Con fondant azul y ayudándome del mismo cortador hice un borde ayudándome de unas estecas.

El nombre lo hice con unos moldes de silicona de letras. Las hice de color azul también.

 

Pegué las letras sobre el fondo blanco y le apliqué un poco de colorante en polvo color copo de nieve (snowflake) con un pincel.

Con un molde de silicona hice diferentes copos de nieve con fondant blanco para decorar la tarta. En el marco del nombre también puse uno.

Pegué el marco con el nombre y los copos en la planta de abajo de la tarta con pegamento comestible.

Con un cortador grande de copo de nieve hice uno en color blanco y lo dejé secar.

Vane compró unos muñecos que quería que colocara por la tarta, así que les busqué su sitio y así poder ir haciendo el resto de decoraciones en función del espacio disponible.

 

En papel de azúcar imprimí unas fotos que me pasó para que pusiera por la tarta. Elegí tres modelos porque no había sitio para más. Y los pegué por la planta de arriba.

Para hacer la escarcha que caía de las fotos utilicé glasa. Yo utilizo la mezcla de royal icing, solo hay que mezclar los polvos con agua hasta conseguir la consistencia deseada. Yo le añadí colorante blanco para que quedara un blanco más intenso.

Con una manga pastelera y una boquilla redonda fui haciendo la escarcha por los bordes de las fotos.

Ya que tenía la glasa hecha aproveché para ir haciendo montoncitos de nieve por el resto de la tarta, como por las escaleras o la base

Con un cortador de números le hice un 2 con fondant blanco, le puse un palillo para poder pincharlo sobre la tarta y lo pinté con un pincel blanco perlado para que tuviera un toque de brillo. Lo dejé secar antes de ponerlo sobre la tarta. Y también le añadí un poco de escarcha con la glasa.

Por otro lado tenía que hacer unos cristales de isomalt para la parte superior de la tarta. Los hice con isomalt. El isomalt simplemente basta con ponerlo en un bol y fundirlo en el microondas. Hacer isomalt es muy sencillo, lo que es un poco más complicado es trabajar con él porque hay que tener mucho cuidado con no quemarse, ya que alcanza una temperatura muy elevada, así que siempre hay que usar guantes y esperar a que temple un poco antes de manipularlo. Para hacer las formas no se puede esperar mucho tiempo porque una vez va enfriando se cristaliza y se convierte en un bloque, como los caramelos. Yo tenía que simular cristales de hielo, así que vertí el isomalt sobre una bandeja y le fui dando una forma alargada. Se deja secar y listo.

Coloqué los cristales sobre la superficie de la tarta y el número 2.

Para la base hice unos arboles con fondant blanco, aunque en principio un árbol es algo muy sencillo, tengo que decir que le di bastantes vueltas hasta que di con una forma que me convenció.

En la base decidí hacer un pequeño lago, aunque esto no me la habían pedido, pero pensé que podría quedar mono. Lo hice con piping gel, para conseguir el efecto agua. El piping gel se puede teñir de colores y es genial para hacer efecto agua a vidrieras. El borde blanco lo hice con glasa.

Para finalizar le di un toque azul al numero dos con pintura metalizada aplicándola con un pincel sobre algunas zonas, para que simplemente parecieran reflejos. También puse el copo de nieve de fondant que había dejado secar colgando de un lateral. Lo pinché con un palillo que camuflé con glasa y lo pinté con el pincel blanco perlado que había usado para el número 2.

Con esto podemos dar por finalizada la tarta. Intenté poner todo lo que Vane me pidió, eso sí, un poco versionado a mi manera porque cada tarta tiene que tener su toque que la haga única.

Esta es la tarta del segundo cumple de la pequeña Ainhoa, espero que a Vane le gustase y a la peque más por supuesto. Yo estoy agradecidísima porque me haya dejado hacer esta tarta, que sé que para ella es tan especial. Gracias Vane!!!

Have a Sweet Day!!!!

 

3 thoughts on “Tarta Frozen fondant

  1. ¡Que preciosidad! La niña quedaría encantada, y no es menos porque con la cantidad de trabajo que debio llevar.

    Muack!

  2. INCREÍBLE tarta Frozen!!! Y hemos visto unas cuanats, hasta nosotras hicimos una hace ya un año…pero esta te ha quedad genial! :)
    Tamara&Gemma (El secreto endulzado)

  3. Madre de mi vida que maravilla de tarta; me he quedado impactada, tanto por la elaboración como por el resultado final. Te felicito, eres una gran cocinera. Besicos

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